
Septiembre y Fiestas Patrias, tiempo de celebración y actividades en familia, de gratos momentos en torno a las costumbres más típicas del país, la mejor instancia para que los niños desarrollen la identidad nacional, el respeto y amor por la cultura chilena. Si estos valores se fomentan desde la casa y se fortalecen en la vida escolar, el resultado es -a futuro- ciudadanos más comprometidos.

Creada para fomentar la salud y frenar el aumento de la obesidad en Chile, la nueva norma que regula el etiquetado y publicidad de alimentos ‘invadió’ de alertas los productos en las góndolas de supermercados, informándonos cuando su composición tiene altos niveles de ciertos ingredientes. Su alcance llega directamente a la población infantil a través de la venta controlada en colegios, donde están prohibidos aquellos productos altos en azúcar, sodio, grasas saturadas y calorías. Pero esto es solo una parte de la tarea; la otra es responsabilidad de cada uno al momento de elegir qué comprar.

Todos lamentamos que las cosas no salgan como esperamos. Por ejemplo, si al perder un juego el niño expresa su malestar, se desanima y no quiere seguir participando, la reacción sería completamente normal, pero si cae en actitudes desmesuradas, agresividad, gritos, insultos o desinterés permanente por esa actividad, entonces, sí hay un problema, porque la frustración debe ser un estado breve. En este segundo caso, hay claves para trabajar.

¿Por qué y cómo entrenar las habilidades blandas?
Como siempre, el equilibrio parece ser la mejor receta. No ‘rayar la cancha’ a los niños y permitirles que tomen decisiones sin ningún tipo de orientación, crea personas egocéntricas e incapaces de poner límites a su propio actuar. En la niñez, el escenario los hace sentir desprotegidos, inseguros y sin una correcta autoestima. En el otro extremo, ser demasiados autoritarios, transmite un estado en el que no se permite crecer y tomar sus decisiones por sí solo. ¿Cómo lograr la armonía? Aquí, algunos consejos de expertos.

La memoria evoluciona y estimularla desde muy temprano permite sacarle partido en el futuro. Como la capacidad de recordar es moldeable, existen fórmulas que estimulan el complejo proceso con el que el cerebro almacena información. Muchas tienen que ver con actividades cotidianas y muchas más, con el juego.

Habitualmente, una mujer que es madre también es esposa, dueña de casa, trabajadora, hija, etc. Estos y otros roles hacen que sus tiempos sean muy limitados y, más todavía, cuando se desarrolla profesionalmente fuera de la casa. Entonces surge la problemática de dejar a sus hijos al cuidado de otras personas y preguntarse si eso afecta o no su desarrollo.

Acceso a las más convenientes oportunidades educativas y laborales que luego ayudan a mejorar la calidad de vida. Este es uno de los factores por los que se suele recomendar la enseñanza del inglés. Pero también se aconseja, especialmente desde la edad preescolar, ya que en esta etapa se aprende el idioma y la pronunciación de forma natural, favoreciendo el desarrollo social, cultural y cognitivo, fomentando el respeto a las diferencias y mejorando la capacidad de interrelacionarse. Eso, además de potenciar la memoria y el pensamiento lógico y verbal, entre otros beneficios.

A contar de 1991, con la ratificación de los Derechos del Niño, los más pequeños de la casa pasaron a ser sujetos de derecho y, definitivamente, la crianza cambió. El quiebre con el sistema pasado, donde los padres se superponían a los hijos, conlleva desafíos no solo al interior de las familias, sino también para la sociedad. Sumado al uso de las nuevas tecnologías y las diversas fuentes de estimulación, los padres de hoy parecen no tener una tarea fácil. Se trata de un tema interesante de analizar y en el que hay sencillas formas para lograr una relación equilibrada.

Nos referimos a cualquier tipo de violencia que ocurra en el contexto estudiantil, ya sea contra personas de los distintos estamentos de la comunidad educativa o contra la infraestructura. En este escenario aparece el bullying, un problema con altos índices de incidencia en Chile y otros países, una realidad que puede manejarse mejor mientras más se conozca.